ūüá≤ūüáĹ Traducci√≥n Provisional (ES)

Prefacio

Aunque mi nombre [Nahum Baskin] est√° en la portada, no soy el autor de este libro. Consiste √≠ntegramente en las memorias de mi madre, Tatyana (Tayba) Izrailevna Mostkova, escritas en el per√≠odo 1976-1980, su carta personal a Boris P, donde cuenta la biograf√≠a y la vida de mi padre, Baskin Joseph Moiseevich, y varias historias orales escrito de sus palabras por mi padre. Acerca de reunirse con familiares en M√©xico y Estados Unidos 40 a√Īos despu√©s, cont√≥ mi madre en cartas desde all√≠.

También consideré posible, después del relato de mi madre sobre la vida de mi padre, adjuntar al libro el original de su declaración al Fiscal General de la URSS, escrita en diciembre de 1939, y documentos sobre su liberación del exilio, revisión del caso y rehabilitación. Mi padre también dejó recuerdos de su vida, algunos de ellos fueron publicados en Rusia e Israel en ruso, y algunos todavía están esperando a sus investigadores.

Los manuscritos de la madre de mi hermano fueron guardados por mi hermano, sobre cuya base escribi√≥ el libro ‚ÄúLa rama de un √°rbol‚ÄĚ, tambi√©n publicado en Israel en ruso. Despu√©s de la muerte de mi hermano, rele√≠ los manuscritos de mi madre y me di cuenta de que lo mejor de m√≠, de mi vida y de mi familia, de la vida de la gente en ese momento dif√≠cil, solo puede ser contado por ella misma, su memoria viva, y publico sus notas sin tocar nada. excepto por raros errores gramaticales y estil√≠sticos. Me alegro de haberlo podido publicar en Israel en ruso y espero que alg√ļn d√≠a mis nietos o bisnietos puedan traducirlo a otros idiomas, espero que sea de inter√©s para un lector israel√≠ o estadounidense.

Creo que si mi madre a√ļn viviera y public√≥ sus memorias, se las dedic√≥ a su madre Shifra Mostkova, y en su persona a todas las madres jud√≠as.

Por mi parte, lo dedico a la bendita memoria de mis familiares, asesinados en 1942 en el gueto de Braslav.

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Recordando la infancia

Mi primer ??? los recuerdos son compartidos por el rasgo - antes del incendio y el segundo. Antes del incendio, probablemente durante los a√Īos de la revoluci√≥n, es decir. hasta 1918-1919 las impresiones de im√°genes arqueadas son pocas. Me levanto temprano con una anguila, en ??? Todav√≠a est√° oscuro y en la pared hay una l√°mpara con una luz mate, la decoraci√≥n es decente, los muebles son bastante ricos. Este es el comedor de mi casa, probablemente la casa en la que nac√≠ hace 7-8 a√Īos. Ahora la puerta del dormitorio est√° medio cerrada, ¬Ņpap√° est√° de pie ??? mira en el hueco. All√≠, en el dormitorio, en una amplia cama doble, toda de blanco, yace mi madre. Ella est√° dando a luz. a sus pies est√° una comadrona, una Keilya (Klara) corpulenta y bondadosa, como me parece que se llamaba, y tal vez Rosa. S√≥lo puedo adivinar cu√°l de mis hermanos dio a luz mi madre: Mikhail, nacido en 1917, Lyova, 1914. Probablemente fue en 1917 y yo ten√≠a 6 a√Īos. Hab√≠a una calle, por supuesto. de madera, las casas se levantaron a menudo, y probablemente todo se incendi√≥ en un futuro pr√≥ximo. Antes que yo, 3 a√Īos antes, naci√≥ mi hermano mayor Abram, y en total mi familia lo cre√≥, probablemente en 1907-1908. Todos mis otros recuerdos se remontan a a√Īos posteriores. Entonces, recuerdo la ocupaci√≥n polaca. Corr√≠ a la escuela, el primer grado, y record√© que no hab√≠a bol√≠grafo. Corr√≠ a casa y regres√© de inmediato. Recuerdo c√≥mo ahora, la patrulla me detuvo y me devolvi√≥ a casa, y todos no fuimos a ninguna parte, nos sentamos en nuestra casa, en nuestro patio, todos los vecinos estaban en la puerta y esperaron ‚Ķ alguien ven√≠a y algo. algo requerir√°. Todos sumaron y se quedaron con el dinero para pagar. Esto ya estaba en otra casa, al otro lado de la calle Sadovaya, y del propietario Wolfson en el patio, en la dependencia, al lado del gran ba√Īo de cemento. El due√Īo mismo viv√≠a en la gran casa de enfrente, que pronto fue expulsado (trasladado a 3 habitaciones) por los sovi√©ticos, y la casa fue ocupada por la aduana. Todo esto sucedi√≥ unos a√Īos despu√©s, despu√©s del incendio. Recuerdo toda la calle quemada, hab√≠a chimeneas de ladrillo y ruinas. En ellos jug√°bamos a las escondidas, nos escond√≠amos de nuestros padres y nos serv√≠an de refugio en d√≠as festivos y entre semana. Vivimos en esta chatarra hasta 1928-29, y luego pap√°, Abram y mam√° con ni√Īos se fueron de aqu√≠. Acerca de este per√≠odo

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Recuerdo m√°s mi vida y quiero escribir sobre mis impresiones sobre mis antepasados, sobre todo sobre lo escuchado.

Entonces, vivimos en el patio de la casa Wolfson. La casa del frente es grande, con 6 a 8 ventanas grandes, con un porche de piedra al frente. Junto a nosotros hay una sinagoga reci√©n reconstruida en la esquina, cercada con una valla de tablas, y una peque√Īa calle, tambi√©n incendiada, con acceso al bazar. A lo largo de esta calle, retrocediendo bastante - 20-40 metros, fluye un tranquilo r√≠o Sluch - el lugar de nuestra extensi√≥n infantil. Aqu√≠ nadamos, m√°s de una vez o no dos veces al d√≠a, enjuagamos la ropa blanca, lavamos los platos, limpiamos las ollas y vadeamos, trepamos en busca de nen√ļfares y salimos de noche.

En la parte trasera del patio hab√≠a una casa antigua, dividida en dos mitades con un porche y pasillo com√ļn. La puerta est√° directamente a nosotros y a la derecha de nuestros vecinos: los ancianos. Abriendo la puerta, entramos a una gran cocina con el piso astillado, que era muy desagradable de limpiar. En la esquina delantera de la cocina hab√≠a una enorme estufa rusa que calentaba casi toda la casa y serv√≠a a mi madre para cocinar. Hab√≠a un gallinero debajo de la estufa. La ventana al patio estaba frente a la estufa. Justo detr√°s de la estufa hab√≠a una peque√Īa sala de 10-12m2, una guarder√≠a o una despedida de soltera. All√≠ viv√≠an mis primas Masha y Nina, a quienes mi madre acogi√≥ tras la muerte de su madre en Saratov por tuberculosis. Su padre, Bunin, trajo a Isaac a sus familiares, √©l mismo quer√≠a conseguir un trabajo y ganarse la vida. Dio la casualidad de que fue a Minsk por las mercanc√≠as, y los bandidos alcanzaron el convoy de la carretera, lo robaron, lo ataron a un √°rbol y lo quemaron.

A la izquierda de la entrada hab√≠a un pasillo y un peque√Īo dormitorio. Todo el mobiliario ya era m√°s que pobre, pero en el pasillo se conservaba del viejo apartamento un espejo con hermosas piernas y un gabinete: una c√≥moda con cajones secretos y una capota convertible. Esto es todo lo que queda de la prosperidad anterior y, seg√ļn las historias de mi madre, todo esto fue recogido para mis padres de la casa rica de los parientes de mi madre, Polyak, que probablemente se fue, huy√≥ a Mosc√ļ, Leningrado o incluso al extranjero. Mam√° no sab√≠a exactamente ad√≥nde fueron. Pero hab√≠a gente rica de apellido Polyak, de la que proven√≠a mi abuela empobrecida Pesya Polyak, que se cas√≥ con un chico pobre, pero muy inteligente y cient√≠fico y, como dec√≠an, econ√≥mico,

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aquellos. Venerable, con confianza, Nahmani Noruhilmai, le dio 11 hijos, de los cuales dos sobrevivieron hasta la vejez. iomiiio, c√≥mo mi padre se escond√≠a en las ruinas del incendio, de quien no s√©. Probablemente por movilizaci√≥n. Estaba hambriento, haciendo su propio est√≥mago. Muchos se estaban cortando los dedos. Recuerdo que ya durante la revoluci√≥n la ciudad ard√≠a, nuestra mercer√≠a ard√≠a, la propiedad y todas las fortunas de mis padres, el bazar ard√≠a y nosotros, los ni√Īos, nos sentamos con un vecino en la ventana y miramos la llama y lloramos que todav√≠a no hab√≠a ni mam√° ni pap√°.

En estos a√Īos lejanos de la infancia, nuestra abuela Khaya viv√≠a con nosotros en un rinc√≥n del dormitorio. Eran una mujer peque√Īa, tranquila y muy vieja. Recuerdo su riqueza: un cofre peque√Īo y forjado, y en √©l bolas multicolores de hilo. Ella tej√≠a, y el hilo siempre se arrastraba en alg√ļn lugar del suelo, y nuestro gato siberiano, esponjoso, se esforzaba por enrollarlo completamente para poder jugar lo suficiente. Esta abuela es la madre de mi padre Isrol Mostkov. Vivi√≥ toda su vida en un pueblo lejano, un lugar en la frontera con Polonia, cerca de Neswalok. Ni siquiera recuerdo su voz, era tan impotente y silenciosa. Esta mujer dio a luz y cri√≥, o ellos mismos crecieron, muchos hijos. Conoc√≠ a su hijo menor, mi padre, que naci√≥ en 1880, escuch√≥ sobre la hija mayor Taiba, el hijo Motle, la hija Hinde, el hijo menor Eizer y m√°s. Su casa estaba cerca del puente y por lo tanto, seg√ļn la leyenda, y el apellido fue Mostkov. Qu√© estaba haciendo su esposo, mi abuelo Leiba, no lo s√©, y no hay nadie a quien preguntar. Era un hombre pobre, lo s√© con certeza, y la creciente juventud se fue a Estados Unidos.

Esto fue a finales del siglo pasado. Los hermanos mayores se fueron y mi futuro pap√° de 15 a√Īos con ellos. Llegaron a Mississippi y vivieron en la pobreza, haciendo peque√Īos negocios y artesan√≠as, y sus t√≠os estaban haciendo algo por el propietario. Eran vendedores ambulantes, vendedores ambulantes, con un saco al hombro, llevaban todo tipo de peque√Īos art√≠culos, en su mayor√≠a mercer√≠a. Cuando nosotros, los ni√Īos, est√°bamos creciendo y pedimos comer en esos 20 hambrientos, pap√° nos dijo: ‚ÄúAqu√≠ en Estados Unidos no pedimos comer, pero el due√Īo nos dijo: mira la salchicha y come pan, bebe agua fr√≠a y ap√≥yate en estufa caliente - tendr√° t√© al estilo americano. Deber√≠a ser as√≠ ". Sobre m√≠

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los vecinos dijeron: ‚ÄúUna ni√Īa maravillosa, juega todo el d√≠a y ni siquiera pide comida‚ÄĚ.

[Imagen de la carta escrita a mano aquí con la leyenda:] Manuscrito de mamá

As√≠, mi padre pas√≥ por el primer curso de vida en Estados Unidos. Cuando creci√≥ y comenz√≥ a casarse, extra√Īaba un hogar lejano, o tal vez no encontr√≥ una novia para √©l, pero ya ten√≠a m√°s de 25 a√Īos cuando regres√≥ a Rusia y se convirti√≥ en el prometido de mi futura madre, ya un poco anticuada, de 27 a√Īos. Pero sobre mam√° m√°s tarde. Mi pap√° era por naturaleza una persona amable, d√≥cil, pero Am√©rica se deposit√≥ en √©l por la taca√Īer√≠a: la frugalidad, la rudeza, el ego√≠smo y, por supuesto, la falta de alfabetizaci√≥n e inteligencia. Recuerdo que

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estaba ordenado. Un traje y un sombrero (novedad en ese momento) siempre colgaban en el armario, como era de esperar, las botas (y había varios pares de ellas en el momento más difícil de la vida) brillaban y mi rostro se reflejaba en ellas. Los cuellos duros se volvieron blancos y cambiaron. Era pelirrojo, un poco pecoso, mullido, de ojos azules. Así se le apareció a mi madre en 1907.

Mi madre es Shifra Nakhmanovna Borukhovich. Ya he escrito sobre su padre, mi abuelo, al que más me tenía. Alto, esbelto, jorobado, de cabello oscuro, bondadoso - vivía cerca de la ciudad de Slutsk en los asentamientos - Ostrov. Mi abuela Pesya era de una familia noble, pero empobrecida, y estaba casada con un chico pobre pero culto. El abuelo Nakhman y su hermano (el padre de Ynta Moiseevna) estudiaron en el jéder y luego en la ieshivá; esta es una escuela religiosa superior. Mi abuelo tenía una educación general por encima del nivel promedio, era por naturaleza una persona culta y encantadora, respetada por todos en los círculos comerciales y en la sinagoga. Confiaron en el abuelo, pidieron consejo, pidieron prestado y se tomaron prestados.

La abuela Pesa recibi√≥ el legado de una tienda de telas, en la que aguant√≥ muy poco debido a su mala salud. Seg√ļn las historias, la abuela Pesya dio a luz a 11 hijos, de los cuales conoc√≠ a tres: mi madre, la hija mayor y amada Shifra, y los m√°s peque√Īos, Malka y Mikhail. Se habl√≥ de los otros ni√Īos en susurros. Un hombre estaba mentalmente d√©bil y se fue de casa, habl√≥ con el mar y nunca regres√≥. El resto de los ni√Īos muri√≥ en la infancia a causa de diversas enfermedades. Recuerdo que mi abuela ya estaba enferma. Muri√≥ de una enfermedad renal. Se acost√≥ en la cama d√©bil y, llam√°ndome, pregunt√≥: ¬Ņya se ha ido el hielo? (era primavera), corr√≠ a mirar el hielo y, emocionado, llegu√© corriendo, apresur√°ndome a contestar - s√≠, viene el hielo. La abuela suspir√≥, dijo: aqu√≠ morir√© pronto. Recuerdo incluso antes: todav√≠a caminaba, me tom√≥ de la mano y llev√≥ a sus conocidos a la tienda, donde me compr√≥ cortes para algunos vestidos para la escuela. Recuerdo el vestido a cuadros. As√≠ fue cuando ten√≠a 6-7 a√Īos. Fui a la escuela por primera vez con estos vestidos. No hice una reserva, inmediatamente me puse los vestidos para la escuela, uno encima del otro, as√≠ que me pareci√≥ mejor mostrarme y no hab√≠a nadie en casa.

Entonces, la hija mayor de mi abuelo era económica, inteligente y, debido a la enfermedad de su madre y a los hijos grandes, ella manejaba la casa y

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asuntos del abuelo. Mi abuelo era especialista en pieles y otras materias primas agr√≠colas. Recuerdo que en su apartamento siempre hab√≠a racimos de hongos secos que ol√≠an muy bien. Le trajeron pieles de animales procesadas, y las alis√≥, las evalu√≥ y, sin enga√Īar, dijo el verdadero precio. Su palabra era ley. M√°s tarde, en los a√Īos 20, fue, desde los primeros antiguos propietarios y peque√Īos comerciantes, contratado por la aduana sovi√©tica ‚Ķ como especialista con un pago de 25 rublos al mes, fue afiliado al sindicato, lo cual fue muy honorable.

Mi mam√° era inteligente y profesional. Se dijo que un d√≠a su casa se incendi√≥ y que hab√≠a pieles valiosas en la despensa. El abuelo se levant√≥ de un salto por la noche, estaba confundido y comenz√≥ a orar a Dios. Mi madre en camis√≥n, siendo ya novia, abri√≥ la ventana y tir√≥ todos los bienes, es decir, salv√≥ a mi abuelo y toda su fortuna. O6 se ha dicho de esto muchas veces y en otras ocasiones. Mi madre no recibi√≥ educaci√≥n porque era el mayor de la familia y llevaba todas las cargas del hogar. Me atra√≠a mi madre en la pol√≠tica, en la vida p√ļblica. Particip√≥ en la ayuda mutua, se hizo amiga de los pobres y empobrecidos, recaud√≥ ayuda para ellos y se ayud√≥ a s√≠ misma en todo lo que pudo.

Entonces, ella era amiga de Chaya Rabinovich. Su marido era un hombre muy educado, pero enfermo y jorobado, y esta pobre mujer sola ten√≠a que alimentar a toda su numerosa, dotada y empobrecida familia. Mam√° los ayud√≥ todo el tiempo, y en sus a√Īos dif√≠ciles ayud√≥ a trav√©s de las personas, es decir. recaudado donaciones para ellos. Mi madre no era miembro del partido Bund 1, pero era cercana a ellos y cercana al movimiento revolucionario. ¬ŅPor qu√© una mujer tan bonita e inteligente se sentaba en las ni√Īas? Sucede. Ten√≠a un hombre que la amaba mucho, pero era zapatero y no era rival para ella: prestigio. Entonces fue muy importante: los padres no permit√≠an llevar a personas por debajo de su clase. Cuando mam√° conoci√≥ a pap√°, se sinti√≥ atra√≠da por su aspecto elegante, su compostura, pero su car√°cter estadounidense tampoco abandon√≥ su mirada. Pero lleg√≥ el momento de formar una familia y se casaron. A mam√° le dieron una peque√Īa dote: una tienda de comestibles con corbatas, botones, cintas, que eran cajas no solo en la tienda, sino tambi√©n debajo de la cama en casa. Nosotros,

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los ni√Īos que pronto aparecieron jugaban con esta mercer√≠a, pero ella no pod√≠a ganarse la vida.

Que recuerdo Me despierto por la noche y escucho llorar a mi madre. Sal√≠ descalzo al pasillo, y all√≠, junto a una estufa caliente, hay pap√°, mam√° y el sobrino de pap√° de pie all√≠, un joven de 17-18 a√Īos, Tsukovich Israel, hijo de una hermana mayor. Mam√°, entre l√°grimas ardientes, le dice que pap√° no le da dinero de por vida y ella no tiene nada para alimentar a sus hijos, y ya eran cuatro y pronto apareci√≥ un quinto. Recuerdo c√≥mo pap√° congelado lleg√≥ a casa por la noche, disgustado, triste, cen√≥ solo y cort√≥ cuidadosamente las cortezas del pan colador blanco con un cuchillo afilado, y nosotros, una bandada de animales medio muertos de hambre, nos sentamos en la distancia y lo miramos a la boca. Luego comenz√≥ a contar las ganancias y volvi√≥ a juntar todo y lo escondi√≥. Los hermanos, m√°s j√≥venes que yo durante 3 y 6 a√Īos, crecieron d√©biles y con el vientre redondeado por el exceso de Bulba que com√≠an. Se sentaron a comer patatas de hierro fundido, grandes, quebradizas (no las rechazar√≠a ahora), y un vaso de pepinillo encurtido y devorado con deleite. Lsva se llamaba as√≠: patata. Est√°bamos vestidos de alguna manera. Desde principios de la primavera, caminaban descalzos, con los pies de puntillas. La ropa pas√≥ de senior a junior. No recuerdo que comi√©ramos suficiente crema agria, huevos e incluso leche. Recuerdo las patatas. Llevaron una manzana o una pera a la escuela. Fue el m√°s barato.

Tambi√©n tuvimos d√≠as felices. Primavera, abril. Pronto llegar√° la Pascua. Todo el mundo est√° preocupado. Los marcos de invierno se exponen y se sacan al √°tico. Mi deber es lavar los marcos, lavar el vidrio con jab√≥n y luego limpiarlo a fondo. Hay una l√°mpara de metal colgante sobre la gran mesa del comedor en el pasillo, que he envuelto en papel de seda verde. Todos los utensilios de cocina se limpian a fondo hasta obtener un brillo de cobre, hasta que se blanquean y luego se fr√≠en al fuego. Despu√©s de todo, todo es necesario para la Pascua, todo nuevo, est√©ril. Abajo el pan, los cereales, todo deber√≠a ser Pascua: matz√°, matz√°, vino especial, carne, pollos, grasa de Pascua. Los platos viejos se sacan a la despensa, al √°tico, se lava, pinta, barre todo el apartamento y se traen platos nuevos, frescos, especialmente de Pascua. Nosotros, los ni√Īos, arrastramos todo lo que era posible hasta el r√≠o, hab√≠a arena y era libre para lavar y limpiar todo. Mam√° est√° lavando la ropa a veces incluso invita a la lavandera. Todo el lino blanco se hierve, se enjuaga en el r√≠o, se almidona y luego se traga no con una plancha, sino con una camilla hasta que brille, hasta que est√© suave y terso. Es Pascua.

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Pero tambi√©n hay s√°bados, festivos. La limpieza y la preparaci√≥n tambi√©n est√°n en curso. Incluso el jueves por la noche, mi madre pela muchas zanahorias, las frota en un rallador y prepara una enorme cazuela de barro envuelta en alambre. Esto es tsimes. Se coloca un kugel en las zanahorias (aderezo de harina - masa con un trozo de carne grasosa). En otra olla, tambi√©n en un cubo, se cuece una compota de frutos secos, principalmente de manzanas y peras. El pollo se sacrifica el s√°bado. Este tambi√©n es nuestro trabajo. Lo llevo a la carnicer√≠a por un par de kopeks. En alg√ļn lugar de la calle de al lado, en una peque√Īa casa, vive. Sale un carnicero, un hombre delgado con un kip√° negro y una chaqueta larga negra, como andan todos los jud√≠os devotos, toma mi pollo por la cruz y se adentra un poco en el jard√≠n. Expone la parte inferior del cuello, arranca un poco de plumas y pica el cuello. Cierro los ojos, la gallina late, tiembla, y luego se calma, la tomo de las piernas y la arrastro a casa. Entonces mi trabajo es arrancarlo. Voy al granero, me pongo un pa√Īuelo en la cabeza peluda, a veces un delantal, y empiezo a pellizcarme las piernas. Luego las alas, y lo m√°s dif√≠cil de todas la cabeza. El trabajo no es agradable, sino necesario. Sobre todo a muchos de ellos tuve que desplumar a mi abuelo, cuando viv√≠a sola con √©l tras la muerte de la abuela Pesya.

A veces se cocinaba carne en lugar de pollo, carne magra. Pero deber√≠a haber comido pollo para el s√°bado, y mi mam√° hizo todo lo posible. El viernes mi madre se levantaba muy temprano, encend√≠a la estufa rusa y pon√≠a all√≠ una olla de pollo, zanahorias y cebollas. Era caldo y patatas guisadas con ciruelas pasas. Se llam√≥ golit, luego se coloc√≥ una olla de zanahorias: tsimes, compota y caf√© negro (no real, sino un sustituto). Para cuando nos levantamos, mi mam√° ya hab√≠a manejado la estufa y se iba a trabajar, ayudando a mi pap√° en la tienda, y me dijeron que lavara los pisos, ya estaban pintados, pero ya limpios. Hubo mucho trabajo. Lav√© las primeras habitaciones con calma, pero cuando lleg√≥ mi turno de llegar a la gran cocina, yo, ya cansada, comenc√© a fingir. Esquinas saltadas, mal limpiado. Los chicos tambi√©n quer√≠an comer, agarrar algo y los azot√© con un trapo h√ļmedo en sus pies descalzos.

Durante todo el día del viernes no comimos nada, solo llevábamos las piezas. Pero el viernes por la noche, cuando se puso el sol y comenzó el tan esperado sábado, cobramos vida. Era necesario en este momento y

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ir a la casa de ba√Īos o en casa a ba√Īarse, limpiar zapatos y ropa. El trabajo principal lo hac√≠a mi madre pulcra y activa, y los pap√°s tambi√©n ten√≠an miedo.

Entonces, una cena festiva. En una mesa larga, cubierta con un mantel blanco sobre un hule ordinario, hay cubiertos y platos peque√Īos para arenque o h√≠gado: pat√© de pollo. Todos limpios, mansos, hambrientos est√°n esperando. Mam√° divide el pollo y dice ‚ÄúPierna de pollo a los hombres, pap√° y hermano mayor. La familia est√° en ellos, todo nuestro bienestar. Alas para ni√Īas, crecer√°n y volar√°n lejos de nosotros ‚Äú. -‚ÄĚ Mam√°, te lo entregaste todo, pero no dejaste nada para ti ‚Äú-‚ÄĚ No, queridos, tengo un culito, me basta ".

Nos vamos a la cama bien alimentados, hartos, redimidos, y mi madre todav√≠a est√° haciendo algo, no puedes o√≠rla. Por la ma√Īana nos levantamos, cada cama tiene ropa limpia preparada, incluso los zapatos se limpian y en invierno todo se calienta en el horno. Por la ma√Īana no tienen prisa, salen ceremoniosamente al pasillo, hay velas apagadas sobre la mesa, que ayer se quemaron y se quemaron (no se pueden apagar), y mi madre, tap√°ndose el rostro con las palmas, or√≥ por ellas. Por la ma√Īana, sacamos una taza de caf√© de la estufa, la bebemos y comimos el muffin horneado por mam√° el viernes temprano en la ma√Īana. Tambi√©n hay kalas en el buffet, que mi madre tambi√©n horneaba para el s√°bado. Todos van a la sinagoga a rezar. Todo en todo festivo. Nosotros, los ni√Īos, tambi√©n miramos all√≠, y m√°s a menudo corremos por el patio de la sinagoga: la escuela. Para el almuerzo comemos golit: papas cocidas calientes, caldo, tsimes y compota.

Papá duerme durante el día. Las contraventanas se cierran, todos caminan de puntillas, no se puede hacer ruido, papá está dormido. Todo para el sábado. Para esto puedes estar desnutrido toda la semana, niégate mucho. Pero el sábado es santo, de los santos. Y espera este sábado, a partir del domingo. ¡No sábado! - enciende la luz, apaga, trabaja, cuenta dinero, compra y vende, - puedes descansar, comer, beber, dormir. No está mal. Todavía no he contado todo sobre la Pascua. La Pascua es la fiesta principal de la primavera, cuando una semana de descanso, limpieza, saciedad, placer. El símbolo de la Pascua es la liberación de los judíos del cautiverio. Victoria, parece. Ya he escrito sobre la preparación para la Pascua. Comen matzá en lugar de pan. Blanco fino, pero no estaba allí y comieron espeso, negro, casero, pero matzá y solo matzá. Se hicieron bolas de masa, cereales, harina con huevos. Nuestra

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La matz√° se puso en cestas forradas con s√°banas blancas en la habitaci√≥n de nuestra ni√Īa, en la pierna - koge, en la esquina, con la esperanza de que las ni√Īas no se complacieran. Pero nos complacimos por la noche: silenciosamente bajo las s√°banas mordisqueamos matz√°, debo confesar.

Prepararon un vino especial de Pascua y se lo obsequiaron a un √°ngel - alio - ganova, que lleg√≥ como si fuera esa noche. El hijo menor estaba buscando la matz√° escondida debajo de la almohada cerca de su padre. Cantaron canciones, preguntaron y respondieron a coro en las canciones. √ćbamos a orar todos los d√≠as y caminamos en los soleados d√≠as de abril. Se olvidaron de todas las penurias, hubo vacaciones con ayuno. Recuerdo este sentimiento. ‚ÄúAyunar√© todo el d√≠a‚ÄĚ. ‚ÄúA√ļn eres peque√Īo, medio d√≠a es suficiente para ti. - ‚ÄúNo, todo el d√≠a‚ÄĚ - y estoy orgulloso. Entonces, el viernes comimos bien por √ļltima vez, pero todo el d√≠a del s√°bado es largo y tenemos hambre. Esperando las estrellas el s√°bado por la noche, cuando se puede preparar la cena. Ahora usted puede. No hay tiempo para pelar patatas. Mam√° lava todo, lo pone en un hierro fundido, llena la estufa con le√Īa de abedul y ahora el hierro fundido est√° hirviendo. Se limpia el arenque. Tengo cola, pero mi cabeza. Medio de pap√°. Quien ayun√≥, el primero en sentarse a la mesa, y qu√© sabrosas papas con arenque, qu√© feliz de haber pasado la prueba junto con todos los adultos, ayun√≥ hasta el final.

Todas estas son vacaciones que recuerdo: se imprimieron en conexi√≥n con alegr√≠as, impresiones de sabor. Pero recordemos la vida cotidiana, y hubo muchos de ellos hasta mis 16 a√Īos, cuando me sub√≠ al tren Slutsk - Mosc√ļ con un cambio, al parecer, en Osipovichi, Minsk y, al parecer, Smolensk, y llegu√© a la estaci√≥n de adoquines: la estaci√≥n de tren Belorussky. - Mosc√ļ con una gran cesta de mimbre (no ten√≠amos maletas), en la que se pod√≠an encontrar mis 2-3 vestidos de algod√≥n, un abrigo de invierno remendado e incluso, al parecer, una almohada de plum√≥n o incluso una cama de plumas. Todo lo que me pudo dar mi madre. Tambi√©n hab√≠a un ba√ļl de madera contrachapada con comida. En un bolsillo cosido a mi lino, hab√≠a 25 rublos (el capital es bastante macizo y el √ļnico que tuve despu√©s durante todos los a√Īos de estudio e incluso trabajo, me lo regal√≥ mi abuelo). Recordemos la vida cotidiana.

Disenter√≠a. La novia de Dweira, Dora, la sobrina de mi padre, vino a vernos. Mam√° fue muy, muy amable y se compadeci√≥ de todos. En su casa pas√≥ alg√ļn tipo de desgracia, tal vez se qued√≥ hu√©rfana y nos la enviaron. Ella era hermosa y majestuosa, pero yo ten√≠a 10 a√Īos y

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Ro√≠an manzanas del tama√Īo de una nuez, simplemente metidas, y hab√≠a en abundancia, alrededor de los jardines no ten√≠an hogar debido al fuego. Solo recuerdo que me enviaron a la farmacia por medicinas, y me avergonc√© de abrir la puerta, me sent√© en la calle y no me atrev√≠ a tocar y abrir la puerta de la farmacia; mi t√≠o (el primo de mi madre, Chaim Yudya) trabajaba all√≠ como visualizador. Me sent√© all√≠. Luego corr√≠ a casa y ment√≠ que no hab√≠a medicamentos, pero me dijeron: ¬°ya no los necesitaba! No entend√≠ de inmediato e incluso me alegr√© de que no fuera necesario. Al mirar el rostro sombr√≠o de mi madre, lo entend√≠. Dweira yac√≠a en el dormitorio, ya muerta. Muri√≥ de disenter√≠a. Recuerdo que mi madre se rasg√≥ el pelo, tambi√©n estaba embarazada. A nosotros, los ni√Īos, se nos orden√≥ estrictamente, estrictamente, no recoger ni comer manzanas. En agosto de 1921, mi madre dio a luz a una hija y se llam√≥ Dweira (Dora).

Para agua. El pozo no estaba cerca de nosotros, se tomaba agua para todos los negocios del r√≠o. Mam√° nos envi√≥ a los ni√Īos a buscar agua para beber en un pozo bueno y profundo con una gr√ļa en el patio de un hombre rico (probablemente le pagaron por esto). Estaba un poco distante. Era necesario caminar oblicuamente por la antigua calle quemada y cubierta de hierba alta, m√°s all√° de las cenizas y las ruinas, alrededor de las cuales las manzanas y las maravillosas peras Slutsk segu√≠an creciendo y floreciendo. Los negocios no eran muy agradables para nosotros y regateamos: a qui√©n ir, ya menudo eludimos. Sin embargo, recuerdo el placer de este evento. Para llevar dos cubos de agua, se coloc√≥ un palo largo o incluso 2 palos con asas bien labradas. Corrimos hasta all√≠ en busca de agua, saltando sobre postes, haciendo ruido de cubos. Intentamos ir en compa√Ī√≠a. El nombre de los vecinos: vayamos con nosotros por agua. Y caminaron. La gr√ļa en el pozo camin√≥ bien y r√°pidamente, y la ba√Īera estaba llena de agua burbujeante, fr√≠a y sabrosa. Nos servimos tanto como caballos, suspiramos y volvimos a beber (era imposible disfrutar del pozo). Luego vertieron cubos medio delgados. Los postes se enroscaron en el medio de las orejetas de los cubos y se sacaron del patio como un valor inconmensurable. Los equilibraron y en parejas caminaron a lo largo de la hierba profunda y esponjosa, a lo largo del camino pisoteado, descalzos, esforzando su creciente fuerza joven, sintiendo su fuerza muscular. Ni√Īos, ni√Īas, todos se regocijaban juntos, se re√≠an del trabajo de NND $ my, necesario y agradable. Nos detuvimos dos veces, MB y Trgeu se tumbaron y miraron hacia arriba, cerrando los ojos. Los postes se enroscaron en el medio de las orejetas de los cubos y se sacaron del patio como un valor inconmensurable. Los equilibraron y en parejas caminaron a lo largo de la hierba profunda y esponjosa, a lo largo del camino pisoteado, descalzos, esforzando su creciente fuerza joven, sintiendo su fuerza muscular. Ni√Īos, ni√Īas, todos se regocijaban juntos, se re√≠an del trabajo de NND $ my, necesario y agradable. Nos detuvimos dos veces, MB y Trgeu se tumbaron y miraron hacia arriba, cerrando los ojos. Los postes se enroscaron en el medio de las orejetas de los cubos y se sacaron del patio como un valor inconmensurable. Los equilibraron y en parejas caminaron a lo largo de la hierba profunda y esponjosa, a lo largo del camino pisoteado, descalzos, esforzando su creciente fuerza joven, sintiendo su fuerza muscular. Ni√Īos, ni√Īas, todos se regocijaban juntos, se re√≠an del trabajo de NND $ my, necesario y agradable. Nos detuvimos dos veces, MB y Trgeu se tumbaron y miraron hacia arriba, cerrando los ojos.

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e inhalando el aroma del aire fresco, la hierba verde fresca. Tal felicidad se sinti√≥ cuando el cuerpo joven estuvo en estrecho contacto con la hierba fresca, h√ļmeda y con olor. All√≠ crec√≠a hierba, tr√©bol natural o, como dijimos, un establo. Subimos y corrimos hacia las carreras, arrancamos margaritas - grandes, llenas y contadas - amores, disgustos, escupes, besos, apretones al coraz√≥n, manda al infierno. Joy no conoc√≠a l√≠mites.

Nuestra orilla. El r√≠o Sluch cruz√≥ por la mitad nuestra hermosa ciudad de Slutsk. Dijeron que vivo al otro lado del r√≠o. La calle Sadovaya iba como una viga hacia el r√≠o, y como nuestra casa estaba al final, solo ten√≠amos que pasar por la sinagoga y cruzar un camino estrecho y polvoriento y est√°bamos en el r√≠o. La orilla era blanda, arenosa, pisoteada. A ambos lados, m√°s lejos, hab√≠a maravillosos matorrales de nen√ļfares, y nosotros, sin temer la profundidad, arrancamos flores de largos tallos en coronas. La orilla nos serv√≠a no solo para nadar, sino para divertirnos. Aqu√≠ aprendimos a trabajar, algo que no se aprende en ning√ļn taller, lavar cosas peque√Īas fue nuestro negocio durante todo el verano, e incluso en invierno √≠bamos a enjuagar en una aver√≠a, sin miedo al fr√≠o y al viento. Lavaron todo lo que solo llegaba a las manos y los ojos. La ropa sucia no ment√≠a, la llevamos al r√≠o. El lavado se combin√≥ con el ba√Īo, es decir Enjabonamos el sucio y lo dejamos al sol para alcanzarlo, y luego enjuagamos bien. A veces tomas algo y nadas con √©l hasta una profundidad en la que es mejor nadar. Tambi√©n hubo p√©rdidas. Incluso tuve un gran problema. La t√≠a Malka vino de Mosc√ļ, estudi√≥ en la Academia Krupskaya. Sin embargo, ya en 1925, cuando ten√≠a 14 a√Īos. Lleg√≥ con un bonito vestido marquesa oscuro con cuello de encaje blanco y los mismos pu√Īos. Se quit√≥ su bonito vestido y se quit√≥ el cuello y los pu√Īos para lavarse. Yo, sin preguntar, los tom√©, ya que fui a nadar y quise sorprenderla. Imagina que perd√≠ una de mis esposas en el r√≠o. No pod√≠a admitirlo, dije que hab√≠a tra√≠do todo, estaba perdido en casa, pero a√ļn recuerdo c√≥mo sufr√≠. Lavamos los platos en el r√≠o. Arena, arena, bol√≠grafos, se quit√≥ cada mota. Y luego se enjuag√≥ y se sec√≥. como una dama, llev√°bamos una monta√Īa de metal, un bulto de lino. S√≠, secaron el lino, incluso extendieron el lino sobre la hierba verde y estaba al sol.

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blanqueado. Ba√Īamos a los ni√Īos. Las ni√Īas mayores tomaron a los mocosos, zakakany y todo tipo de hermanos y hermanas, los pusieron en un poco de agua en la arena y los restregaron hasta que quedaron blancos, y ambos lloraron y rieron, pero siempre atados a los mayores. Nadamos hasta que nos pusimos azul en la cara, no salimos del agua durante horas. Fuimos a dar lecciones en el r√≠o y nos escondimos de mi madre en caso de problemas o lepra tambi√©n en el r√≠o. Cuando fui a ver a mi amiga Perla Rabinovich, no cruc√© el puente, me quit√© los pantalones (o √≠bamos sin pantalones), levant√© el vestido por encima del ombligo, cubr√≠ el dobladillo con el hocico y cruc√© el r√≠o. En este r√≠o, los adultos tambi√©n usaban ropa de cama para enjuagarse y tra√≠an agua para todas las dem√°s necesidades, y daban de beber a vacas y caballos, etc. El r√≠o fue el segundo hogar.

Ha habido r√≠os y guerras. Dos equipos de chicos de ambos lados del r√≠o lucharon con fusiles de madera, lloraron e incluso all√≠ fueron derrotados y vencedores. Ten√≠amos miedo de estas batallas y mi madre no dejaba entrar a los hermanos, que tambi√©n eran peque√Īos. Las j√≥venes de Troygai, las afueras de la ciudad, tambi√©n nadaron en el r√≠o. Chicas hermosas y robustas. Una unidad militar estaba cerca y no hablaban bien de las ni√Īas. Nad√© hasta ellos, pero no los encontr√©. Esos fueron los a√Īos en que se public√≥ el libro de Veresaev ‚ÄúDetr√°s de una puerta cerrada‚ÄĚ, y pensamientos maduros ya pululaban en mi cabeza. Algo me picaba y decid√≠ que ten√≠a una enfermedad grave por ba√Īarme con estas chicas. Aguant√© durante mucho tiempo, luego le confes√© a mi madre y fuimos al m√©dico. Ella me examin√≥ y dijo ‚Äúle√≠ste lo que no deber√≠as leer‚ÄĚ.

Una familia. Me gustar√≠a describir nuestra vida en mis 10-13 a√Īos en la familia de mis padres, desde entonces la familia se separ√≥, mi padre se fue y mi abuelo me llev√≥ con √©l. Entonces, mi madre en agosto de 1921 dio a luz a la m√°s joven, una ni√Īa Dweira, Dora. El tiempo fue lento. Nuestra mercer√≠a se incendi√≥ y, en general, el peque√Īo vendedor, mi padre, que ya era pobre, dej√≥ de existir. Y hay que vivir, los ni√Īos piden comer. No s√© qu√© estaban haciendo, s√© que todo fue infructuoso. Compramos una vaca, sin cuernos, sin cuernos, ella se escap√≥ del reba√Īo y la est√°bamos buscando, siempre mirando. No recuerdo que bebi√©ramos suficiente leche. Recuerdo el rostro muy triste de mi madre, que se oscureci√≥ cuando cumpli√≥ 40 a√Īos. Se estaba peinando apresuradamente cerca del espejo, tocador, y yo aparec√≠. Me acarici√≥ la cabeza y dijo: ‚Äúpara que tu hija viva mejor que yo‚ÄĚ. Algo que ella trat√≥ de coser

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gente, alguien a quien servir, ayudando a la gente. No vimos aceite en absoluto. Una vez que entr√© en la casa de un rico comerciante y vi mantequilla en la mesa, me sorprendi√≥ mucho y a√ļn recuerdo c√≥mo le cont√© a mi madre lo que vi.

Se compr√≥ pan tamizado para mi padre, y √©l cort√≥ las cortezas, y le miramos la boca y babeamos. Compramos papas en el pueblo, en el verano com√≠amos podridas, espesas, muy sabrosas. Todav√≠a hemos pasado por alto el camino; a Los Rabinovichs estaban hambrientos y los ni√Īos fueron liberados en el pueblo, el mayor Khan y Sarochka. Polina y yo fuimos a la escuela, nos dieron de comer.

Y en un momento tan dif√≠cil, mi madre dio a luz a una hija y su leche se estanc√≥: hab√≠a un beb√©. Recuerdo a una ni√Īa de 10 a√Īos, c√≥mo mi madre, ya una mujer de mediana edad, estaba dura, mientras gem√≠a y yo dec√≠a: ‚ÄúMam√°, d√©jame ir‚ÄĚ. Se acost√≥ a su lado y chup√≥ el pecho de su madre con la boca y lo escupi√≥, as√≠ que gradualmente se alej√≥.

Bertochka, la hija menor de los Wolfson, salió corriendo al patio con una sartén sobre la que descansaba una tortilla delgada como papel de seda. Fue un lujo inaudito para nosotros.

Mam√° estaba ocupada con alg√ļn tipo de trabajo fuera de la casa y yo, que ya era una colegiala, ten√≠a que cuidar al ni√Īo, meci√©ndolo en una cuna, un carruaje de mimbre. Chicas: las novias me hac√≠an se√Īas para que salieran a la calle, no pod√≠a esperar hasta que mi hermana se durmiera y se apoyara en las piernas balanceantes, m√°s r√°pido, m√°s r√°pido, dej√© que se durmiera, y luego la mecedora se inclin√≥ y se volc√≥. La ni√Īa se cay√≥ y rompi√≥ a llorar. Estaba asustado. Gracias a Dios todo sali√≥ bien, sano y salvo.

Hab√≠a un gran armario en esta habitaci√≥n y me encantaba sacar la ropa de mi madre y vestirme. En estos a√Īos hambrientos y fr√≠os (no hab√≠a suficiente le√Īa, la casa era vieja y siempre nos est√°bamos congelando y calent√°ndonos en la estufa holandesa, limpi√°ndola con la espalda y meti√©ndonos en el horno), saqu√© una falda larga de seda negra y el exuberante vestido de novia blanco de mi madre con lunares negros. una blusa y se enrolla todo sobre ella. Mam√° a veces me encontraba con este vestido, y su rostro sombr√≠o y hundido expresaba pesar por sus sue√Īos perdidos. Durante estos a√Īos tambi√©n recuerdo a mi pap√° delgado, morboso e incluso enojado y nervioso con nosotros. Bueno, en verano corr√≠amos por el patio, por la calle, hacia el r√≠o, hacia los chicos, y en el invierno, mal vestidos, nos quedamos en casa en el pasillo. Est√°bamos corriendo

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una mesa larga y grande, escondida detrás de sus patas rizadas, se aferraban unos a otros, a veces peleaban, se amontonaban y volvían a correr hasta que consiguieron un soplón y, llorando, todos empezaron de nuevo.

Un d√≠a soleado a finales de agosto, nos vinieron invitados: la t√≠a Malka, que hab√≠a llegado de Mosc√ļ, y su hermano menor Mikhail, que estudi√≥ en Leningrado en el instituto m√©dico y, sin el consentimiento de sus padres y todos los parientes, se cas√≥ de repente con Khaya Pastron, una ni√Īa vivaz y como dec√≠an alrededor, no para √©l (la madre de Geni). Malka me trajo un trozo de chintz con manchas marrones, inmediatamente lo puso sobre la mesa, cort√≥ el cuello, las mangas del kimono y dijo: c√≥selo usted mismo, tome una aguja e hilo y c√≥selo cuidadosamente, y haga un cuello redondo con una solapa. Este fue mi primer trabajo independiente y mi preocupaci√≥n por mi vida creativa: mi madre no ten√≠a tiempo para ense√Īarme, ten√≠a que ganarse la vida.

Nuestros vecinos en la casa eran personas mayores: un viejo soltero viv√≠a en una habitaci√≥n, una pareja de ancianos viv√≠a en otra. Y esta pareja se separ√≥, de repente su marido muri√≥ y todos participamos en el funeral. Seg√ļn la ley jud√≠a, era imposible que una mujer solitaria viviera con un hombre solitario, y yo estaba asentado con esta mujer como intermediaria. Dorm√≠ en un sof√° duro y mi madre me hizo una cama con la suya limpia, todo estaba bien. Qu√© asustado estaba cuando, a los pocos d√≠as, me pein√© y mientras lo soportaba, sin entender el motivo. Cuando todos se durmieron temprano en la ma√Īana y me mir√© la axila, estaba terriblemente asustado. Enormes piojos blancos y gordos se arrastraban perezosamente por las costuras. Me ech√© a llorar y no volv√≠ a pasar la noche all√≠. Ahora no sabemos qu√© son los piojos, pero los recuerdo, y m√°s de una vez. Luego tambi√©n fueron cosidos en 1933 en el hospital de Khabarovsk, donde yac√≠a enfermo con fiebre tifoidea, estaban en 1943: hambre, no es nada que puedas hacer. Defend√≠ a mis tres hijos tanto como pude; luch√© activamente contra los piojos, pero los recuerdo, probablemente eran muy molestos y aterradores.

Los primeros a√Īos escolares apenas se recuerdan. Fui a la escuela temprano y por alguna raz√≥n no al jard√≠n de infancia (como deber√≠a), sino al segundo donde ense√Īaba la t√≠a Malka. Estaba sentado en el √ļltimo escritorio y todos los alumnos me miraban con servilismo (la sobrina del profesor). hasta que me di cuenta de que deb√≠a estudiar como todos los dem√°s. Recuerda ??? primeros garabatos. Fue entonces cuando el t√≠o Michael trajo

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yo un cuaderno de bocetos con l√°pices de colores. Fue noticia y lujo. Hasta ahora, hemos escrito en borradores y he usado los libros de oficina que estaban a nuestro alrededor: estrechos, largos. Ya en tercer grado, la t√≠a Malka me trajo de Mosc√ļ un cuaderno con una regla inclinada hecha de papel grueso y brillante. Planch√© la funda del cuaderno y lo puse debajo de la almohada durante la noche. Por la noche me acord√© de ella, me levant√©, lo saqu√© y esper√© ansiosamente por la ma√Īana para imprimir las pulcras y largas letras alemanas de la escritura g√≥tica en la primera p√°gina.

Estaba demasiado lejos para ir a la escuela y mis manos y pies estaban helados. Cuando volvimos a casa, calentamos en un horno enorme, abrimos en el dormitorio y luchamos por un lugar m√°s cercano. En primavera y oto√Īo, me puse la chaqueta ancha de lana de mi madre y me ce√Ī√≠ bien. Mi pelo rojizo y esponjoso reemplaz√≥ mi sombrero, no sab√≠amos nada de bufandas. Nuestra ropa interior era un spenzer, un mono de franela con botones en la espalda y en la cintura. Su mam√° lavaba y reparaba todas las semanas, y pasaron de senior a junior.

Tambi√©n recuerdo que mi est√≥mago siempre estaba retumbando y succionando mi est√≥mago - ten√≠a hambre y no nos fuimos a casa, sino que corrimos. Llamamos a nuestros maestros por su nombre. Mogilevsky Meilakh era mi maestro y lo llam√°bamos ‚Äúmaestro Meilakh‚ÄĚ. Era ciego y torpe, y parec√≠a eternamente hambriento e infeliz. Nos comunicamos con √©l no solo en la escuela, sino que corrimos a su casa, lo que hicimos all√≠, no lo recuerdo. Ten√≠a una sobrina, Liza Charnaya, que era mi alma gemela, y yo andaba con ellos. Su padre era dentista y ven√≠an a tratar sus dientes de los pueblos de los alrededores y se les pagaba en especie. Me aliment√© de estos productos. Atesoraba mucho su amistad conmigo, pero pronto su padre muri√≥, por alguna raz√≥n no recuerdo nada m√°s de ella, pero muy a menudo recuerdo a la dulce, rizada, miope Liza e incluso la busqu√© en Leningrado, ya en los a√Īos 50. a√Īos, pero ay ‚Ķ

Tambi√©n busqu√© en Leningrado a mis primas segundas Manya y Nina (Nehamka), con quienes estamos en un dormitorio, estrecho, una cama con un matzo ensangrentado, dormido, ro√≠do furtivamente, ayudaba a mi madre con las tareas del hogar y escuchaba las quejas de mi padre sobre los par√°sitos en la pierna ‚Ķ koge. Manya ya era una se√Īorita y sali√≥ a caminar por la noche, y caminamos con la cola. Pasamos tiempo en el porche de la casa.

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Wolfson, ahora ocupado por la aduana. Los j√≥venes empleados de esta aduana cuidaban de Manya y sus otros amigos, se sentaban hasta tarde en los bancos de piedra, mord√≠an semillas y caminaban en c√≠rculo por la carretera. La fiesta comenz√≥ hacia el final del d√≠a y se prolong√≥ hasta altas horas de la noche. ¬ŅFue a diario o en d√≠as festivos?

Tambi√©n fui a caminar con Nina. Nos llevaron en dos - tres por debajo de los brazos y caminamos decorosamente por la acera, como en una demostraci√≥n, all√≠, es decir. al bazar, y de regreso - al otro lado, a la escuela comercial. Susurraron suavemente. A veces √≠bamos a una pasteler√≠a a comernos un pastel (si exist√≠a esa oportunidad o alguien nos trataba). Un sentimiento de orgullo por ser como todos los dem√°s. Se vistieron con sus mejores galas, se peinaron como adultos, pulcramente. Llegamos a casa de puntillas para no despertar a pap√° y no escuchar sus quejas. Nuestras habitaciones estaban cubiertas de peri√≥dicos y nos despertamos leyendo consignas. poes√≠a, etc. Sab√≠amos y cantamos todas las canciones: ‚Äúpollo frito, pollo hervido, el pollo tambi√©n quiere vivir. Lo atraparon, lo arrestaron, lo metieron en la c√°rcel‚ÄĚ.

El 22 de enero de 1924, por la noche, la t√≠a Malka nos llev√≥ a nuestra casa y nos dijo que Lenin hab√≠a muerto. Hemos escuchado muchas cosas buenas sobre Lenin, le√≠do en los peri√≥dicos y todo lo que publicamos. Tambi√©n nos enteramos de sus camaradas de armas, Leon Trotsky, Rykov, Bujarin, Zinoviev y otros, que segu√≠an sin ser derrotados por la oposici√≥n ni aislados. Comenzamos a preguntarnos qui√©n reemplazar√≠a a Lenin, dijimos Rykov, mientras que mi hermano mayor Abram dijo que quer√≠a tomar su lugar. Pap√° le dijo: aqu√≠ y estudia, prueba. Incluso entonces, en clases de 2-3 cm, ense√Īamos econom√≠a pol√≠tica, escribimos ensayos y dictados, conferencias sobre Lenin, sobre los sovi√©ticos, sobre la Revoluci√≥n de Octubre. Recuerdo c√≥mo ayud√© a mi hermano mayor a ense√Īar el materialismo dial√©ctico; le le√≠ y le expliqu√©.

A la edad de 12 a 13 a√Īos, ya era pol√≠ticamente activo e inteligente. Hab√≠a tal organizaci√≥n - ‚ÄúSpartak‚ÄĚ. En mi opini√≥n, existi√≥ incluso antes de la organizaci√≥n pionera. Cada espartaquista ten√≠a un bast√≥n: un palo del grosor del mango de una pala, bien, cortado suavemente, de 1/20 metro de largo. Nos sentamos como un rifle. Marchamos con ella, ??? en formaci√≥n, entrenamiento en formaci√≥n, cantaba canciones. Muy orgulloso ??? ??? las calles de las vacaciones de Slutsk, en ??? ???, ??? ns de nieve satinada. Era

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una falda ordinaria con una banda el√°stica ancha, las costuras no estaban en los lados, sino en la parte delantera y trasera. En el medio de la falda hab√≠a una abertura en el medio, que se abrochaba con botones. Cuando se abrocharon los botones, se obtuvieron pantalones de har√©n alrededor de la pierna. Las blusas eran blancas. Luego ya usamos corbatas rojas, insignias con una hoguera, y usamos trajes caqui de Komsomol: calzones, camisas de graduaci√≥n con cierre y cuello, ce√Īidas con cinturones e incluso usamos con orgullo una correa para el hombro. Todo este uniforme se complet√≥ con una gorra.

[Imagen con título]

Pioneer: miembro del Komsomol (fila central, tercero desde la izquierda, Polina Rabinovich - segundo desde la derecha)

Nosotros, los espartaquistas, unidos en el club Peretsaz. Era un club judío. Fue dirigido por nuestros maestros judíos y todo el trabajo se realizó en el idioma hebreo. En este club me hice amiga de Lenochka Rabinovich, de Perlechka, de mi edad, y de su hermana mayor Sarrochka. No fui un privilegiado en este club, porque no era de origen proletario. Me llevaron a este club, se podría decir, por la tía Malka, que era muy respetada. En la dirección del club había camaradas de alto nivel, respetados por nosotros y muy, muy dedicados al negocio del club, como Movshovich, Lisnyansky, Rabinobich. Pasaron días y noches en este club, a veces tenían hambre, pero no mostraban su condición. El club revivió por la noche. Por lo general, un informe sobre un tema político. Estar activo yo

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Dominaba el trabajo de redacción de resoluciones y las escribía todas las noches. Consistía en frases generales: "La asamblea general, después de escuchar el informe del camarada … ¡declara que ganó la causa de Lenin! ¡La Gran Revolución de Octubre …! … emprendemos … Firmas … Secretario T. Mostkov ".

Con qu√© orgullo me inscrib√≠ y domin√© el estilo y el contenido mon√≥tono y pat√©tico del nuevo negocio. M√°s tarde me convert√≠ en un pionero, un miembro de Komsomol. Recuerdo el desfile, la formaci√≥n, y cada uno de nosotros estaba atado por el l√≠der pionero senior con una corbata de chintz roja y una insignia en el pecho, un fuego mundial, 5 curvas en llamas, 5 pa√≠ses del mundo. ‚ÄúEn la lucha por la causa laboral, ¬°prep√°rate!‚ÄĚ - y el trueno volc√≥ - ‚Äú¬°Siempre listo‚ÄĚ !! Cantamos mucho y las voces eran buenas, sonoras, y yo ten√≠a voz. Incluso intent√© cantar en solitario y funcion√≥ bien. Esto es de trabajo, entrenamiento, trabajo, ¬°todo se moler√°!

¬ŅQu√© canciones cantamos?

1.Kerzon4 quería pescado, lo quería y voló al Mar Blanco, ¡voló!

  1. Pilsudski est√° muerto 5, Pilsudski est√° muerto, muerto.

Z. Somos una joven guardia de trabajadores y campesinos.

  1. Nuestra locomotora de vapor vuela hacia adelante, en la parada de la comuna.

  2. Todos, destruiremos el viejo mundo hasta los cimientos, y luego, somos nuestros, construiremos un mundo nuevo, ¬°quienquiera que sea nadie se convertir√° en todo!

b. Internacional.

Nuestro club era jud√≠o. Se llamaba, en honor a Pered y Sholem, Aleichemab. M√°s tarde nos dieron un club Z, un edificio de 4 pisos de una antigua escuela comercial, y el club ya era internacional, con diferentes c√≠rculos y un gran programa. Fui elegido presidente de la comisi√≥n sanitaria, estaba muy orgulloso y de inmediato comenc√© a limpiar las ventanas de los pisos. Polinochka era miembro de la junta directiva del club. Particip√© activamente en el trabajo del taller de encuadernaci√≥n y aprend√≠ este negocio. Nuestro principal trabajo fue, sin embargo, la marcha, la agitaci√≥n entre los trabajadores y campesinos (√≠bamos a los pueblos vecinos y montamos obras de teatro, recitaci√≥n con pir√°mides). Organizamos fiestas del Primero de Mayo en el bosque, nos abrimos paso con contrase√Īas secretas, cantamos junto al fuego, dimos vueltas, bailamos.

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Slutsk 1911-1926

Mi amigo de la escuela Atl Muler y yo estamos sentados en la terraza de su casita de madera y ense√Īamos. Nos estamos preparando para ingresar a una escuela t√©cnica, y ciertamente a una de Mosc√ļ. Hace un mes terminamos nuestro plan de siete a√Īos y decidimos no perder el tiempo y prepararnos seriamente para el viaje a Mosc√ļ.

En la escuela tomamos todas las materias en el idioma hebreo, que era nuestra lengua materna. Como asignatura separada, estudiamos el idioma bielorruso, bueno, por supuesto, sab√≠amos ruso, le√≠amos Turgenev, ahog√°ndonos, toda la noche, pero entend√≠amos bien que no podr√≠amos ingresar a una instituci√≥n educativa de Mosc√ļ si no trabaj√°bamos todo el d√≠a.

Las ventanas del apartamento daban a un patio amplio y fresco, sucio, sin vegetaci√≥n. De vez en cuando levantaba la cabeza del libro de texto y miraba subrepticiamente con los ojos hacia el lado opuesto del patio, donde la gente pululaba en la misma terraza. Quer√≠a verlo a √ČL. Sab√≠a que hab√≠a terminado el segundo a√Īo de la Escuela Pedag√≥gica de Minsk y que hab√≠a venido de vacaciones a su numerosa, pobre y desorganizada familia. El padre era artesano, beb√≠a y la madre no llegaba a fin de mes. Los ni√Īos eran buenos y todos estudiaron en nuestra escuela al mismo tiempo. Ten√≠a ojos agudos, aunque nunca lo mir√© a los ojos. Nuestro amor estaba a escondidas. En el quinto grado, me dio ‚Ķ pinturas, y me deshonr√© frente a los m√≠os. Guardo estas pinturas en el bolsillo de mi vestido de chintz claro. Bueno, mi madre me llev√≥ con ella a la casa de ba√Īos, y all√≠, en el camerino, estos colores se fundieron y fluyeron.

Recuerdo las notas que me dio. Uno de ellos cay√≥ en manos de la maestra y, probablemente, mis ojos me traicionaron y me enferm√©. Entonces recuerdo que se cont√≥ una mala historia sobre √©l, y decid√≠ sacarlo de mi coraz√≥n, pas√© y no lo mir√©, pero luego me atormentaron y lo busqu√© con los ojos. Se gradu√≥ de la escuela de siete a√Īos 2 a√Īos antes que yo, ingres√≥ en el Colegio Pedag√≥gico de Minsk

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y ahora he venido de vacaciones. Las chicas me dijeron que tenía otro ahí y no me importaba, pero igual …

Luego viv√≠ con mi abuelo, el padre de mi madre. La abuela muri√≥ y se qued√≥ solo. Mi madre ten√≠a la carga de una familia bastante numerosa y no hab√≠a ning√ļn lugar para trabajar ni con qu√© vivir. Nuestro abuelo era un hombre respetado en la ciudad, honesto, tranquilo, y se le encomend√≥ la compra de pieles y todas las materias primas agr√≠colas. Estaba en la funci√≥n p√ļblica, era miembro del sindicato y recib√≠a 25 rublos al mes. Viv√≠a en un apartamento, ocupaba 2 habitaciones de la anfitriona, quien nos preparaba la cena. Mi responsabilidad era mantener limpias mis habitaciones, lavar la ropa para mi abuelo y para m√≠, y lavar los platos. Mi abuelo me prometi√≥ que me enviar√≠a a Mosc√ļ a estudiar el a√Īo que viene, lo que honestamente hizo.

Mis dos t√≠as viv√≠an en Mosc√ļ: Enta Moiseevna, que se gradu√≥ de la Academia. Krupskaya y la t√≠a Malka, la hermana de mi madre, viv√≠an en Mosc√ļ y Pactrons, la madre de Genya Borukhovich y sus t√≠os y t√≠as. Mucho y ‚Ķ nadie.

Mi abuelo me amaba mucho. Si a veces me deleitaba con un bollo que estaba destinado a √©l, √©l fing√≠a no darse cuenta. Cuando me sent√© toda la noche leyendo a Turgenev, √©l respondi√≥ t√≠midamente desde la habitaci√≥n contigua: ‚Äúhija, no dormir√°s lo suficiente‚ÄĚ. Si caminaba hasta altas horas de la noche con √ČL y, culpable, golpeaba suavemente la ventana, √©l se levantaba, gem√≠a y pronunciaba en voz baja para que la anfitriona no escuchara: "Toca m√°s fuerte, estoy mejor cuando tocas fuerte, inmediatamente me levanto y la abro para ti, un Luego me quedo ah√≠ escuchando y no entiendo si tocas o no


en este punto, el OCR se distorsionó al leer los pliegos como si fueran de una sola página

xxPuede leer el texto ilegible. Tenga en cuenta que la traducción no es confiable y probablemente confunde varias páginas.